Pep Guardiola estaba pletórico tras haber conseguido llegar a su segunda final de Copa del Rey en los tres últimos años. El técnico blaugrana reconoció que haber llegado hasta aquí era un éxito colectivo al trabajo de toda la plantilla, ya que "todos se sienten parte de esta Copa", añadiendo que "tendríais que haber visto a los chicos cómo lo celebraban dentro del vestuario para entenderlo". De ahí que Pep hubiera decidido llevar a toda la plantilla a Almería, incluido a los lesionados, para que nadie se sintiera relegado o apartado de esta celebración.